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Gilroy para Guinness®

Publicidad emblemática

Aunque no le suene el nombre, estamos seguros de que conoce su obra. John Gilroy fue un polímata del mundo de la pintura con una mente privilegiada en el mundo del arte. Por ello, las campañas de Guinness® a las que dio vida desde 1928 hasta la década de 1960 siguen tan vigentes hoy como entonces. Son las coloridas obras de Gilroy las que en su día hicieron avanzar nuestro estilo publicitario. Una de las más memorables surgió de una interpretación creativa de un espectáculo con un león marino que llamó su atención en el zoo. Ese animal, razonó Gilroy, sería capaz de sujetar un vaso de Guinness en equilibrio sobre su nariz. Este concepto se convirtió en una de las campañas publicitarias más duraderas de la historia: "My Goodness, My Guinness."

“Una de las más memorables surgió de una interpretación creativa de un espectáculo con un león marino que llamó su atención en el zoo.”

El desventurado cuidador del zoo, una caricatura del propio Gilroy, servía de presentación a la familia de revoltosos animales. Desde una avestruz que se tragaba una Guinness con vaso y todo, hasta un pelícano con el pico lleno de botellas. Un león a la carrera, un oso ladrón. Un cocodrilo, un canguro y un pingüino. Y, por supuesto, el más famoso de todos: el tucán. Esta idea evolucionó, a través del tucán, hasta la campaña "Guinness-a-day". El hecho de que tantos fans de nuestra cerveza, aún a día de hoy, cuelguen este póster de sus paredes es una prueba viva de la relación creativa entre Gilroy y Guinness.

A la vez que "My Goodness, My Guinness", también se publicaba la serie "Guinness For Strength", en la que Gilroy reflejaba a personas realizando grandes proezas de fuerza gracias a Guinness. El trabajador que transporta la viga. El hombre que tira del carro. Esos carteles tan emblemáticos fueron creados por Gilroy hasta la década de 1960. Es al ritmo distintivo de ese artista al que ha marchado toda la publicidad de Guinness en las épocas posteriores.